Si eres de esas personas interesadas en saber de qué manera hacer vino casero, hecho con esfuerzo y dedicación, entonces sigue leyendo. Por el contrario, si nunca se te ha pasado por la cabeza producir tu vino pues crees que es algo muy complicado de hacer, también continúa leyendo, pues vamos a explicarte como hacer vino de una forma más fácil de lo que piensas.

Como puedo hacer vino

Hay algo especial en las cosas que hace uno mismo, y ese encanto puede a la perfección aplicarse al vino. Lo primero que debes saber es que hacer tu vino es algo sumamente seguro, ya que las bacterias patogénicas no sobreviven en el vino.

Por si fuera poco, puedes llegar a hacer un vino tan bueno como el que está en venta (quizá hasta te quede mejor). Lo único que deberás hacer es proseguir los consejos que te damos ahora y animarte a hacer el primer vino casero.

El vino de calidad está hecho con los mejores ingredientes, pues es lo que determina qué tan bueno te salga el vino. Así que lo primero que debes hacer es adquirir uvas de calidad. De lo contrario, arruinarás el proceso antes de comenzarlo. Por cada 100 kilogramos de uva se extraen unos 65 litros de vino.

Ahora te enseñamos paso a paso como hacer vino.

Procedimiento de elaboración

  1. Lo primero debes hacer es moler la uva. Tradicionalmente se pisa, pero con una moledora o prensa será más simple extraer el mosto. El contenido debes verterlo en un tanque metálico abierto. Ahí lo debes dejar hasta el momento en que fermente, siempre controlando de que esté en un sitio en el que haya una temperatura mayor a treintaºC para los tintos y dieciocho-20 grados para los vinos blancos. El tiempo de fermentación es de unos 3 a cuatro días por cada 200 litros de mosto.
  2. Luego se debe separar el jugo (o bien mosto) de los orujos (rodo residuo sólido), vertiendo el líquido en recipientes cerrados. Esto puedes hacerlo con una manguerita, como cuando se extrae nafta. Debes dejar reposar el jugo unos 30 días en un espacio fresco y de temperatura constante (un sótano, por ejemplo). Asimismo puedes agregar anhídrido sulfuroso (unos 15gr. por cada cien Kg. de uva), puesto que va a mejorar la calidad del vino. Este sirve de antiséptico y además de esto resguarda a los vinos de posibles ataques de microorganismos. El anhídrido sulfuroso se adquiere en una farmacia o bien laboratorio.
  3. Ahora viene el periodo de trasiego del vino, que es un proceso donde se genera la separación de las partes sólidas activas durante la fermentación de las partes líquidas. Si no apartamos estos restos sólidos, el vino va a tener malos sabores. Puedes repetir el proceso de la manguera (limpia) y verter el contenido en otro recipiente limpio. Debes tirar el residuo sólido.
  4. Deja descansar por otros 30 días el jugo en esta barrica sellada con un corcho (y si es posible, sella el corcho con un baño de parafina a fin de que no entre aire).
  5. Una vez pasado 30 días ya podrás probar el jugo, puesto que se va a haber transformado en vino. Mas si quieres a este vino asimismo puedes acrecentarle su calidad filtrándolo de sus impurezas de nuevo y dejándolo reposar otros 30 días (también a corcho sellado).
  6. Embotéllalo y ya tendrás un vino casero preparado por ti. Seguro que sabrá mejor, puesto que lo has hecho con tus manos.